top of page
Buscar

Estrés oxidativo: cuando el equilibrio celular se rompe

18 ago
2 min de lectura

Actualizado: 26 ago


Respirar nos mantiene vivos. Pero el mismo oxígeno indispensable para producir energía también genera moléculas altamente reactivas capaces de dañar nuestras células. La clave está en una palabra: equilibrio.

Durante la producción de ATP, las mitocondrias generan especies reactivas de oxígeno (ROS). En cantidades fisiológicas, estas moléculas no son necesariamente perjudiciales: participan en señalización celular, adaptación al ejercicio y mecanismos de defensa. El problema aparece cuando su producción supera la capacidad antioxidante del organismo. A esto lo llamamos estrés oxidativo.

¿Qué ocurre entonces? Cuando existe un exceso persistente de especies reactivas de oxígeno pueden dañarse: el ADN, incluido el ADN mitocondrial; las membranas celulares, mediante oxidación de sus lípidos; las proteínas, alterando su estructura y funcionamiento; y las vías inflamatorias, favoreciendo un estado inflamatorio persistente.

Y aparece un fenómeno particularmente importante: la mitocondria dañada puede producir todavía más ROS. Se establece así un círculo vicioso: disfunción mitocondrial → estrés oxidativo → inflamación → mayor daño mitocondrial.

El intestino también participa. Las células del epitelio intestinal necesitan grandes cantidades de energía para mantener la barrera que separa el contenido intestinal del medio interno. Cuando aumenta el estrés oxidativo y se altera la función mitocondrial, pueden afectarse la integridad de la barrera intestinal, la

respuesta inmunológica y la capacidad de reparación de la mucosa. La relación además es bidireccional: microbiota, inflamación, metabolismo y mitocondrias mantienen una comunicación permanente.

¿Podemos defendernos? Nuestro organismo dispone de sofisticados sistemas antioxidantes endógenos, entre ellos glutatión, superóxido dismutasa y catalasa. Pero nuestras decisiones cotidianas también influyen: actividad física regular, alimentación rica en alimentos poco procesados, sueño adecuado, evitar el tabaquismo, moderar el alcohol y mantener una buena salud metabólica favorecen el equilibrio oxidativo.

No necesitamos eliminar los radicales libres. Necesitamos mantenerlos dentro de un equilibrio fisiológico. Por eso, consumir indiscriminadamente grandes cantidades de suplementos antioxidantes no necesariamente significa mayor protección.

El estrés oxidativo no es simplemente "tener demasiados radicales libres". Es la pérdida del equilibrio entre su producción y la capacidad del organismo para neutralizarlos y reparar el daño. La medicina de precisión deberá ayudarnos a identificar qué paciente ha perdido ese equilibrio, por qué lo ha perdido y qué intervención necesita, en lugar de aplicar la misma estrategia a todos.

Dr. Octavio Rojas Díaz


 
 
 

Comentarios

Obtuvo 0 de 5 estrellas.
Aún no hay calificaciones

Agrega una calificación
Dr Octavio Rojas Díaz Gastrocirujano

¡Estemos en contacto!

Col. Del Valle
Avenida Coyoacan 715
Colonia Del Valle, CDMX 03100

Emergencias
55 1703 8557
Consultorio
55 5682 8108
55 5536 8017
55 5543 0755

  • Facebook
  • Twitter
  • LinkedIn
  • Instagram

© 2026 Dr. Octavio Rojas Díaz Gastrocirujano. 

Sitio web creado por Sr Click

bottom of page